sábado, 5 de agosto de 2017

Respuesta a la paradoja de Epicuro:

Dios también es la maldad, no la previene, la alienta: no hay bien sin mal. Es capaz y omnipotente y no desea hacerlo porque sin contrarios no hay crecimiento. Entonces es tan malévolo como bondadoso. La maldad surge de la bondad, como la oscuridad es ausencia de luz, la maldad sería falta de bondad, para colorear mejor los contrastes con toda la omnidireccional paleta de colores musicales. ¿Entonces por qué llamarlo Dios? Porque el misterio es infinitamente hermoso y escapa a nuestra divinamente humana comprensión.


Paradoja de Epicuro:

¿Es que Dios quiere prevenir la maldad, pero no es capaz? Entonces no es omnipotente. ¿Es capaz, pero no desea hacerlo? Entonces es malévolo. ¿Es capaz y desea hacerlo? ¿De donde surge entonces la maldad? ¿Es que no es capaz ni desea hacerlo? ¿Entonces por qué llamarlo Dios?

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